Cómo superar la frustración cuando un truco de pole no sale

Esa sensación que todas conocemos

Todas hemos estado ahí: intentando una y otra vez ese truco que parece imposible. Las piernas no aprietan, los brazos tiemblan, y la mente empieza a decir “no puedo”. Pero déjame decirte algo: la frustración también forma parte del camino del pole dance, y aprender a gestionarla puede ser tan transformador como dominar el truco mismo.

Entender que la frustración es parte del proceso

El pole dance combina fuerza, técnica, coordinación y mucha paciencia. Cada truco exige que el cuerpo y la mente se sincronicen, y eso lleva tiempo.
Cuando algo no sale, no significa que no estés avanzando, sino que estás en la fase exacta en la que tu cuerpo se está adaptando para lograrlo.

💡 Tip: Lleva un registro visual de tu progreso. Graba tus entrenamientos y observa cómo vas mejorando en pequeños detalles: la altura del agarre, el control en la bajada o la alineación de tu cuerpo. Esos microavances son señales de progreso reales.

Cambia la perspectiva: del “no puedo” al “aún no puedo”

El lenguaje interno es poderoso. Cuando reemplazas la frase “no puedo hacerlo” por “todavía no lo logro”, abres la puerta a la posibilidad.
La palabra “todavía” te recuerda que el proceso sigue, que estás en construcción, y que cada intento te acerca un poco más.

💬 Ejemplo real:
Carla, una de mis alumnas, pasó tres semanas intentando el Butterfly. Cada clase salía frustrada porque sentía que nunca lo lograría. Un día, en lugar de forzarlo, decidimos enfocarnos en fortalecer su agarre y su core. Dos semanas después, su cuerpo simplemente lo hizo. Su cara de sorpresa fue inolvidable. A veces, descansar o ajustar la estrategia es lo que te da el salto que necesitabas.

Escucha a tu cuerpo (y también a tu mente)

Hay días en que la energía no acompaña, y está bien. El descanso también es entrenamiento.
Si sientes que la frustración se está volviendo muy intensa, toma un respiro, haz otra figura que domines o simplemente baila libremente. Recordar por qué amas el pole dance te reconecta con la motivación más profunda: la pasión por moverte, expresarte y sentirte poderosa.

Rodearte de energía positiva

Entrenar en grupo o compartir tus avances en redes puede ser una gran fuente de motivación. Ver a otras personas superar sus propios bloqueos te inspira y te recuerda que no estás sola en esto.
Busca una comunidad donde celebrar los logros, grandes o pequeños, sea tan importante como aprender nuevos trucos.

En resumen

Cada truco que no sale es una oportunidad para conocerte más, fortalecer tu mente y redescubrir tu paciencia.
El pole dance no es solo una disciplina física, sino una escuela de autoconfianza. Aprende a disfrutar del camino tanto como del resultado.

🌟 Recuerda: el truco saldrá cuando tu cuerpo esté listo, y lo hará. Solo necesitas seguir bailando, con amor, paciencia y propósito.


💖 Cierre inspirador

La próxima vez que sientas frustración, respira profundo, sonríe y repite: “No estoy fallando, estoy aprendiendo.”
Confía en tu proceso. Porque detrás de cada caída, hay una versión más fuerte y segura de ti esperando elevarse en el próximo intento.